EL DINERO EN EFECTIVO
El dinero en efectivo es el medio de pago más adecuado para gastos diarios de pequeño importe.
Si tenemos que coger un taxi o un autobús, tomar un refresco o pagar en un pequeño comercio, puede ser el único pago que nos admitan.
Los billetes falsos carecen de valor, por lo que tenemos que estar atentos para no aceptarlos.
Es un delito intentar pagar con un billete si sabemos o sospechamos que es falso.
¿Cómo puedo detectar un billete falso?
Los billetes en euros se fabrican utilizando tecnologías de impresión sofisticadas, y llevan incorporados una serie de elementos de seguridad que facilitan la detección de ejemplares falsos con sólo prestarles un mínimo de atención.
En realidad, lo único que tenemos que hacer es tocar, mirar y girar el billete.
Pincha en el siguiente enlace para comprobar tus conocimientos sobre los billetes falsos. Relaciona las medidas de seguridad para distinguir un billete falso de uno verdadero, ¡y que no te cuelen uno falso!
http://www.finanzasparatodos.es/gepeese/es/ludoteca/recursoAsociado/Que_no_te_cuelen_uno_falso/admin_CNMFOTO.swf
LAS RELACIONES BANCARIAS
La mayoría de las personas, cuando nos relacionamos con las entidades bancarias, tendemos a aceptar y a dar por bueno todo lo que nos dicen: las comisiones y el tipo de interés que nos van a cobrar al solicitar un préstamo, las comisiones de mantenimiento de cuentas y tarjetas, etc.
Esto no debe ser así, hemos de tener en cuenta que los bancos son comercios que tratan de vender sus productos al mayor precio posible.
Con los bancos hay que negociar (estamos utilizando el término negociar, pero no debe incomodarnos la palabra “regatear”) para conseguir mejores tipos de interés, menores comisiones, etc.
Todas las entidades de crédito tienen la obligación de publicar un folleto de tarifas máximas de comisiones, detallando los gastos que pueden cobrar y las normas de valoración y cálculo.
Al publicar el Banco de España las tarifas máximas que nos cobran, una persona antes de tomar una decisión, puede analizar y comparar la oferta de distintas entidades.
A continuación te mostramos una serie de afirmaciones sobre las relaciones bancarias, identifica cuales son verdaderas o falsas.
PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
1. LA PROTECCIÓN
1.1. Los equipos de protección individual y colectiva.
El empleo de equipos de protección individual constituye una técnica de seguridad fundamental para proteger a las personas de los posibles daños que existan en el trabajo.
Los equipos de protección individual, llamados EPI, son cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.
Los EPI tienen como objeto reducir el riesgo al que están expuestos los trabajadores y protegerlos frente a los riesgos físicos, químicos o biológicos que se encuentran en el trabajo.
Hay muchas clases de equipos de protección individual:
1.- Protectores de la cabeza: gorros, caperuzas, cascos...
2.- Protectores del oído: tapones, orejeras, cascos antirruido.
3.- Protectores de los ojos y de la cara: pantallas, gafas…
4.- Protección de las vías respiratorias: mascarillas…
5.- Protectores de manos y brazos: guantes…
6.- Protectores de pies y piernas: zapatos, botas…
7.- Protectores de la piel: cremas y pomadas…
8.- Protectores del tronco y el abdomen: delantales, chalecos, chaquetas...
9.- Protección total del cuerpo: trajes especiales, cinturones…
También existen medios de protección colectiva que sirven para reducir el riesgo al que están expuestos varios trabajadores de forma simultánea.
Por ejemplo:
- Redes de seguridad que se colocan en torno a obras en construcción con la finalidad de evitar la caída al suelo de personas u objetos que pudieran desprenderse.
- Barandillas que deberán proteger las aberturas en el suelo y las existentes en otros lugares (paredes, tabiques, plataformas...) con riesgo de caída de altura igual o superior a 2 metros, así como los desniveles.
Las barandillas serán de material rígido y resistente, con una barra o listón intermedio que impida el paso o deslizamiento por debajo de las mismas, la separación mínima de 15 cm, entre barrotes y con rodapiés de 15cm, para evitar la caída de objetos sobre personas.

2. EL CONTROL DE INCENDIOS
2.1. Conceptos generales
Temperatura y calor
El calor es una forma de energía que, aplicada a un cuerpo, puede elevar su temperatura o mantener un cambio de estado, mientras que la temperatura sirve para asignar el nivel térmico que ha adquirido dicho cuerpo.
Fuego
El fuego es una reacción química de combustión, que suele aparecer de fuerte desprendimiento de luz y calor.
Es un fenómeno químico con desprendimiento de calor y luz, resultado de la combinación de Combustible, Calor y Oxigeno.
Incendio
El incendio, es un gran fuego descontrolado de grandes proporciones el cual no puede ser extinguido en sus primeros minutos. Es una combustión rápida que se desarrolla sin control en el tiempo y en el espacio, es decir, un fuego enorme en el que resulta destruida una cosa que no estaba originariamente destinada a arder.
Amago o conato de incendio
Un amago o conato de incendio es un fuego de pequeña proporción que es extinguido en los primeros momentos por el personal de planta con los elementos que tienen en el propio centro de trabajo.
2. 2. Los factores del fuego
Para que se produzca un fuego han de coincidir 3 elementos básicos formando lo que se conoce como Triangulo del fuego.
Estos elementos son:
a) Combustible: madera, gasolina, cartón...
b) Comburente: Oxigeno
c) Calor (energía de activación)
Es imposible que se produzca fuego a menos que se produzcan continuamente los tres lados del triángulo del fuego.
Si uno de estos elementos no existe o se elimina, no hay incendio o se extingue el mismo. Este principio se utiliza para la extinción de incendios.
El combustible. Un combustible es una materia que al aplicarle calor desprende unos gases, que en combinación con el oxígeno del aire se transforman en gases inflamables. Puede ser sólido, líquido o gaseoso.
El comburente. En la mayoría de los casos se trata del oxigeno del aire que habitualmente respiramos.
El Oxígeno (O2) es el comburente por excelencia. Se encuentra en un 49% en peso de la corteza terrestre, incluyendo océanos (86%) y atmósfera (21%).
Cada combustible necesita un porcentaje específico de oxígeno para su combustión. El oxígeno se convierte en el elemento necesario para provocar la ignición y comenzar a arder.
La energía de activación. Es la energía mínima necesaria para que se inicie la reacción de combustión.
Depende del tipo de combustible y de las condiciones en las que se encuentre (presión, temperatura, concentración...)
Es aportada desde el exterior mediante un foco de ignición. (También llamada fuente de calor).
La fuente de ignición es cualquier elemento que desencadene el fuego. Es la energía necesaria para iniciar la reacción, que suele presentarse en forma de llama,
chispa o superficie caliente.

Esta energía de activación puede ser proporcionada como ya hemos visto, por focos de origen:
- eléctrico, debidos a chispas por arco eléctrico, sobrecalentamiento de conductores por resistencia, cargas electrostáticas, fenómenos naturales, rayos o chispas de los mismos...
- mecánicos (calor de fricción, calor de comprensión o rozamiento)
- químicos: tras combustiones como fumar, fósforos, soldaduras, ignición espontánea, calor por descomposición (explosivos)...
Por último se habla del Tetraedro del fuego, cuando el cuarto lado que se añade para formar el tetraedro es consecuencia de la REACCIÓN EN CADENA provocada por la auto inflamación por los gases desprendidos por el combustible que a su vez genera nuevos gases que al calentarse se vuelven a inflamar repitiéndose el proceso sucesivamente.
Una vez que ha aparecido la energía de activación, la reacción en cadena es el factor que mantiene (y aviva) el incendio. La reacción en cadena hace establecer la diferencia entre fuegos con la presencia de llamas y fuegos incandescentes.
2.3. Clases de fuegos
A la hora de clasificar los fuegos son muchos los factores que nos pueden servir de referencia: tamaño, extensión, cantidad de humo, gases tóxicos...
Los fuegos se clasifican por grupos en función del tipo de combustible:
- Incendios de clase A: Son los originados por combustibles sólidos comunes, generalmente de tipo orgánico cuya combustión forma brasas, es decir, que dejan cenizas (madera, papel, carbón, telas...) Se producen temperaturas superiores a 600 ºC.
- Incendios de clase B: Son los originados por combustibles líquidos o sólidos grasos en fase liquida. Se producen a temperaturas superiores a 900 ºC y arden en la superficie. (Alquitrán, gasolinas, aceites, pinturas, disolventes, ceras, parafinas, grasas...)
- Incendios de clase C: Son fuegos sobre materiales en fase gaseosa. Se producen a temperaturas de más de 1.100 ºC y provocan explosiones. Ej.: acetileno, metano, propano, butano, gas natural.
- Incendio de clase D: Fuegos sobre metales combustibles, como el magnesio, titanio, potasio, sodio, circonio, uranio... Se producen temperaturas superiores a los 2.000 ºC, por lo que su extinción resulta muy peligrosa.

No todos los incendios se desarrollan de la misma forma ya que el comportamiento dependerá del tipo de combustible, aunque todos pueden pasar por cuatro etapas de desarrollo, si no se interrumpe a tiempo.
- Etapa incipiente o Fase inicial. No hay llamas, hay poco humo, la temperatura es baja. Estas partículas son invisibles y se comportan como gases, subiéndose hacia el techo. Esta etapa puede durar días, semanas y años.
- Etapa latente o Fase intermedia: Aún no hay llama o calor significativo; comienza a aumentar la cantidad de partículas hasta hacerse visibles; ahora las partículas se llaman humo. La duración de esta etapa también es variable.
- Etapa de llama. Comienzan las llamas. Baja la cantidad de humo y aumenta el calor. Su duración puede variar, pero generalmente se desarrolla la cuarta etapa en cuestión de segundos.
- Etapa de calor o Fase final. En esta etapa se genera gran cantidad de calor, llamas, humo y gases tóxicos a elevada temperatura.

Todo fuego que comienza tiene una pequeña extensión que se va agrandando y desarrollando con el tiempo.
Se dice que un fuego necesita un extintor al cabo de pocos segundos; en un periodo de escasos minutos hace falta la intervención de los bomberos para su extinción y si retrasamos con exceso la intervención, pueden resultar inútiles todos los esfuerzos.
En la lucha contra el fuego el tiempo es un factor fundamental y dentro de las primeras etapas de
desarrollo podemos disponer de un arma adecuada y sencilla para combatirlo como es el extintor.
En la siguiente tabla se exponen los tipos de agentes extintores, (agua, polvo, halón…), para cada clase de fuegos.

3. PRIMEROS AUXILIOS
3.1. Primeros auxilios: concepto y objetivos
Los primeros auxilios son un conjunto de actuaciones y técnicas de asistencia sanitaria a aplicar sobre las víctimas de un accidente.
Con estas técnicas conseguiremos alcanzar los siguientes objetivos:
- Salvar la vida del accidentado, si se halla en peligro.
- Realizar las curas y cuidados sanitarios básicos que necesite el herido hasta la llegada de atención médica adecuada.
- Trasladar al herido a un centro médico con la mayor rapidez posible.
Las técnicas de primeros auxilios nos describen los procedimientos que tenemos que seguir ante las situaciones de emergencia que puedan derivarse de un accidente.
Estos procedimientos son:
- Transporte y evacuación de heridos.
- Técnicas de reanimación: respiración artificial y masaje cardiorespiratorio.
- Primeras curas a realizar en caso de hemorragias, fracturas, intoxicaciones...
- Técnicas de inmovilización y vendaje.
- Conocimientos de anatomía y fisiología.
- Comportamiento a seguir ante un accidente. Evaluación de daños físicos, prioridades de actuación, atención emocional a los accidentados...
3.2. Principios generales en la aplicación
La persona que acude en auxilio de las víctimas de un accidente debe respetar unos principios generales de actuación: Proteger, Avisar y Socorrer. Llamada conducta (PAS).
Proteger el lugar de los hechos
- Protección del accidentado y del socorrista.
- Es preferible alejar el peligro que movilizar al accidentado.
Ejemplos:
Fugas de gas: cortar el gas, no encender fuego, no fumar.
Coche: quitar contacto, aparcar bien, señalizarlo.
Electricidad: desconectar la corriente antes de tocar al accidentado.
Avisar a los servicios de socorro: 112. Informar correctamente sobre:
- Lugar exacto.
- Tipo de accidente.
- Número de heridos y situación.
- Identificarse.
- Colgar en último lugar.
Socorrer: Aplicar los conocimientos. Actuar siguiendo un orden de prioridades:
- 1º. Salvar la vida.
- 2º. Evitar que se agraven las lesiones.
- 3º Organizar: alejar a los curiosos, dar instrucciones.
Además del PAS, existen otros principios de actuación ante un accidentado:
- Examinar el estado físico del herido, comprobando en primer lugar, sus constantes vitales (respiración, pulso, estado de conciencia) y después, la existencia de hemorragias, heridas, fracturas y quemaduras.
- Manipular lo mínimo imprescindible al herido, moviéndolo lo menos posible y procurando mantener siempre su eje corporal (cabeza, cuello, tronco y extremidades) alineado, sin que adopte posturas extrañas ni flexionadas.
- Aplicar las técnicas de socorrismo de forma ordenada, según la gravedad de las lesiones existentes: reanimación, control de hemorragias, inmovilización de fracturas...
- Acomodar y abrigar bien a la víctima, evitando su enfriamiento. Para ello debemos aflojar la ropa apretada (cuello de la camisa, corbatas, cinturones, sujetadores).
- No dar de beber al herido, mientras no exista certeza de que sus lesiones son leves y no requieren intervención quirúrgica. Tampoco debe permitirse que se siente, se ponga en pie o camine, antes de conocer su estado físico.
- Tranquilizar al accidentado, evitando que vea sus heridas y procurar que sea
trasladado con la mayor brevedad a un centro médico.
3.3. Posición lateral de seguridad
La posición lateral de seguridad o de recuperación se usa en caso de que el paciente se halle inconsciente, pero respire y tenga pulso. Es conveniente realizarla para evitar el atragantamiento y la aspiración de vómitos. PASOS:
1. Colocamos a la persona tumbada boca arriba.

2. Flexionar el brazo del lado interno para formar un ángulo recto con su cuerpo.

3. Con la pierna del lado interno recta, flexionamos la pierna del lado externo, hasta formar un ángulo con el cuerpo.

4. Giramos el cuerpo hasta que quede de lado.

5. Coloque el dorso de la mano del lado externo, bajo la mejilla y rodilla apoyada en el suelo.

3.4. Prioridades de actuación
La primera actuación debe consistir en comprobar sus constantes vitales: respiración y pulso.Según existan o no, procederemos de un modo u otro:
a) Si el herido no tiene constantes vitales, se deberá intentar su reanimación,
aplicando técnicas de RCP (Reanimación cardio pulmonar o
cardiorespiratoria).
b) Si hay constantes vitales, valoramos el resto de lesiones y actuamos según su
gravedad.
¿Cómo comprobamos si hay signos vitales? Los signos vitales son:
- Respiración
- Pulso
- Estado de consciencia

Además comprobaremos:
- Diámetro de las pupilas del accidentado
PASOS:
1. Observar el movimiento del tórax, o tratar de oír los movimientos respiratorios aplicando el oído sobre el pecho o la espalda del herido. Si respira con dificultad, se comprobará la existencia de una posible obstrucción de las vías respiratorias (boca, nariz) por suciedad, saliva, vómitos o la propia lengua.

2. El pulso se localiza presionando la muñeca (arteria radial), el cuello (arteria carótida) o auscultando el corazón (colocando el oído o la mano sobre el pecho).
3. Para graduar el estado de conciencia del accidentado, se agitará enérgicamente y se le formularán preguntas sencillas (como está, donde vive, le duele algo).
4. Las pupilas nos darán una importante información sobre el estado del herido. Si se observa que las pupilas están dilatadas y permanecen fijas ante un foco de luz (una linterna, por ejemplo), probablemente el sujeto esté ya muerto.
Cuando un accidentado está inconsciente, no respira, y carece de pulso, probablemente haya muerto.
No obstante, incluso en estos casos, hay que intentar su reanimación mediante la aplicación de técnicas de RCP.
Dichas técnicas se prolongarán, al menos, durante quince minutos o hasta llegada del médico.

3.5. Actuaciones de primeros auxilios
Hemorragias.La hemorragia es una salida de sangre por rotura de venas o arterias.
Clases:
- Hemorragia interna: Es la que se produce en el interior del cuerpo, no saliendo la sangre al exterior.
- Hemorragia externa: Es la que la sangre brota a través de una herida.
- Hemorragia exteriorizada: a través de orificios naturales del cuerpo, como la boca, el ojo, la nariz, la vagina, el oído.

Primeros auxilios:
Cuando se produce una hemorragia intensa existe el riesgo de que se produzca un colapso o shock que puede resultar fatal. Para ello debemos:
- Inspeccionar la herida y valorar su gravedad.
- Controlar la hemorragia, taponándola con una venda, trapo, presionando...
- Colocar al herido en una posición horizontal sobre superficie dura, con la cabeza algo más baja que los pies.
- Aflojar la ropa que pueda oprimir al herido (cuello, cinturón, sujetador) y evitar que se enfríe con una manta o ropa adecuada.
- Tranquilizar al lesionado, si está consciente, procurando que no vea la herida.
- Avisar a los servicios médicos con la mayor urgencia.

Quemaduras
Las quemaduras son heridas producidas por el fuego, el calor, la electricidad, las radiaciones o por sustancias químicas. Su gravedad depende de la profundidad, extensión y localización.
Clasificación:
1º) Según su profundidad, las quemaduras se clasifican en tres grupos:
- Quemaduras de primer grado: Son superficiales de la piel: enrojecimiento, inflamación moderada, dolor tolerable (por ejemplo, las causadas por el sol).
- Quemaduras de segundo grado: son las que causan lesiones profundas en la piel provocando inflamación enrojecimiento y la aparición de ampollas.
- Quemaduras de tercer grado. Son las más graves, destruyendo la piel y los tejidos más profundos.
2º) Según su Extensión: Dividimos la superficie corporal del adulto en 11 áreas, siendo cada parte el 9% o múltiplo de 9.
Se consideran:
- Quemaduras leves aquellas que afectan a menos del 15% de la superficie corporal.
- Moderada, si dañan entre el 15 y 49%.
- Grave: si la superficie quemada alcanza y supera el 50% de la piel.
¿Qué debemos hacer? Primeros auxilios
1. Retirar al herido del foco térmico, apagar las llamas, retirar el producto químico del contacto con la piel.
2. Examinar el cuerpo, buscar otras posibles lesiones como hemorragias, shock, fracturas. Se tratará
siempre primero la lesión más grave.
3. Refrescar la zona quemada: Aplicar AGUA en abundancia (20-30 minutos)

4. Envolver la lesión con gasas o paños limpios, humedecidos en agua. El vendaje ha de ser flojo, compresivo bien aplicado, evitando usar gasas o algodón que dejen hilos.
5. Evacuar a un centro hospitalario
1. No aplicar pomadas, cremas, aceite, vinagre, pasta dentífrica,… sobre la quemadura. Pueden infectar. Sólo agua. El médico deberá examinar las lesiones limpias.
2. No dar de beber ni comer al herido.
3. No romper las ampollas, el líquido que contienen protege de infección.
4. No despegar la ropa o cualquier otro elemento que esté pegado a la piel.
5. Si la victima está envuelta en llamas, debemos evitar que corra, haciéndola rodar por el suelo.
Fracturas
Una fractura es la rotura de un hueso causada por un golpe, una caída o cualquier otro tipo de accidente.
Clases:
- Fractura cerrada, aquella en la que no se produce una herida visible y fractura abierta, aquella en la que el hueso sale a través de una herida.
- Fractura simple, aquella en la que el hueso se rompe en dos fragmentos, y fractura conminuta, la que lo hace en más trozos.
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Las rupturas de los huesos pueden ser:
- Por un golpe directo recibido sobre el hueso que produce la ruptura en el lugar del impacto.
- Por un golpe indirecto al hueso, por ejemplo, al caer sobre una mano y producirse una rotura en el antebrazo o en el brazo.
¿Cuáles son los síntomas de una fractura?
- Dolor intenso en la zona lesionada.
- Hinchazón en la zona lesionada.
- Deformación, o desviación evidente de la zona lesionada.
- Dificultad para utilizar o mover la zona lesionada de forma normal.
- Calor, moretones o enrojecimiento.
Primeros auxilios
Si cree que hay una fractura en un brazo o una pierna, es necesario inmovilizar la extremidad antes de mover al accidentado. Esto evitará mayores lesiones. La inmovilización se improvisa con:
- Férulas de madera.
- Bastones, flejes, ramas de árboles, tablillas, revistas, etc., sujetas con:
vendas, tiras de sábanas, cintas, ligas, pañuelos, cinturones, cuerda, etc.

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